Mostrando entradas con la etiqueta Himar Ojeda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Himar Ojeda. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de octubre de 2015

La normalidad ha vuelto

Himar Ojeda durante el último partido de Eurocup  21/10/15
La normalidad ha vuelto al CB Gran Canaria tras el periodo de Lucas I, el Bravo. Dice el refranero patrio que “es de bien nacido ser agradecido” y la verdad es que al Granca como institución es un aspecto que a veces le cuesta. Mucha culpa tendrá lo politizado de nuestro club y es que los cambios de inquilino en el Cabildo traen consigo que alguno te salga rencoroso con el adversario.

Pero como decimos, la normalidad ha vuelto al club*. Lo decimos porque por segundo partido consecutivo (primera jornada ACB y partido de Eurocup de este pasado martes) hemos visto a Himar Ojeda pulular con libertad por los pasillos del Gran Canaria Arena, con esa “licencia” que su trabajo y éxitos deberían haber garantizado siempre.

Puede que alguno no tenga muy claro quién es este tal Himar: ¡Ya le vale! Poquísima cabeza…

Los éxitos de nuestro Granca durante la temporada empiezan a cimentarse mucho antes, en verano o incuso meses o años antes, ¿cómo? Cómo seguro habrá percibido, amigo o amiga lectora, el Granca, hasta hace dos añitos, no contaba precisamente con un presupuesto puntero y, año tras año, perdía a sus grandes estrellas que tomaban rumbo a los grandes equipos de Europa (grandes, sobre todo, en el monedero). Estas estrellas debían ser repuestas para que se volvieran a marchar y así en un ciclo sin fin. Recordemos algunas estrellas fugaces: Carl English, Jaycee Carroll, Marcus Goree, Will McDonald, Mike Bramos, Bud Eley (enorme Eley, ¡Qué crack!) Jackson Vroman (malogrado este verano, DEP), James Agustine, Niklas Caner-Medley, Melvin Sanders… que no, que lo de Melvin es broma, jeje, solo se recuerda su paso por el Granca por esa pedrada en los play-off contra Málaga.

Pues bien, ante la tragedia vital de los aficionados de perder por ejemplo a Bud Eley, traer a Marcus Goree, tal vez de lo mejorcito que ha vestido de amarillo, es mérito del director deportivo. Un señor que desde mucho antes de que nadie en la isla tenga noticias de un jugador, él ya lo anda espiando en la NCAA o donde se tercie, viendo su evolución y madurez para intentar recoger la fruta justito antes de que venga el Madrid con un camión repleto de dinero a llevárselo a agitar toallas.

Esta tarea es vital de forma muy especial en clubs como el nuestro, pues es uno de las aspectos claves que explican por qué el Granca ha crecido tanto en estos últimos 20 años.

En la temporada 2007-2008, Berdi Pérez, actual director deportivo, deja el club en busca de prados más verdes (nunca mejor dicho, pues se iba al CB Malaga). El miedo se aferra al corazón de los seguidores amarillos (vamos, que nos acojonamos vivos) pues se le tenía por algo parecido a un milagrero. Uno de los miembros del Staff técnico del club se hará cargo de esa parcela, un vecino de mi bonito pueblo, Santa Brígida: Himar Ojeda.

“Apenas” trajo gente importante al equipo respecto a la lista anterior: Carl English, Nik Caner-Madley, James Agustine, Jaycee Carrol, Will Mcdonald, CJ Wallace, Xavi Rey, Tomás Bellas, Spencer Nelson y si, Melvin Sanders… Todos tenemos derecho a meter la pata.

Antes de acabar la temporada 2011-2012 ya había sido el cambio de inquilino en el Cabildo y llegó el periodo de Lucas I, el Bravo. El aventurado hijo del que era Presidente del Cabildo es muy aficionado al baloncesto y al Granca. Por ello se tomó el club y el MundoBasket, como su particular plataforma de publicidad y como una muy realista versión del PC Basket.

Aquellos que “molestaban” por razones que sospechamos pero que, por no poder probarlas, vamos a callar, fueron expulsados. Himar Ojeda fue uno de los dos ejemplos más claros de esta “política” junto a Pedro Martínez (Su historia merece un post, que ya haremos).

De Himar se dijo de todo, vamos, que menos matar a Manolete se le acusó de todo dejándole casi por incompetente. Años más tarde el club debió aceptar un pacto para no perder un juicio por despido improcedente.

Curiosamente este “incompetente” se fue para el Club Estudiantes donde logró, con poco más de cuatro perras, sacar del descenso a un equipo condenado y meterlo en Copa del Rey ni más ni menos. Un “alegrón” para la “Demencia” estudiantil.

Ojeda se prestó a ser parte del "premio" de un sorteo de club y vio y comentó un partido con dos aficionados.
Fíjense cuan malo debe ser este profesional que ahora malvive trabajando para Atlanta Hawks, una franquicia de una liga mediocre llamada NBA. Si es que el gran Lucas tenía razón al echarle.

Ver a nuestro querido Himar Ojeda pasear por el Gran Canaria Arena es signo, inconfundible, de que el sentido común vuelve a reinar en el club y trata como es debido a alguien importantísimo para su Historia, pues muchos de sus mejores años han sido con él al mando y, ¿qué menos?, que tenerlo siempre que quiera entre nosotros.

Eso sí, no quiero acabar estas líneas, no sea que nos lea el satauteño de Atlanta, sin afirmar mi rencor sin fin por llevarse tan pronto a Edy Tavares y decirle en tono de amenaza: A Alen Omic se le mira, pero no se le toca ¿eh?


*La "normalidad" no llegará hasta la reconciliación con todos. Aun ansiamos ver a “Gregorito” Stewart en el GCA y, porque no, su número 11 colgando junto al de 20 de Jim, ¡oh, Jim!

jueves, 24 de septiembre de 2015

De la ACB a la NBA

Uno de los nuestros, uno de los grandes, la primera camisa retirada del Granca, el "grancanario" nacido en la gran manzana,  nuestro Jim Moran debutara esta temporada como entrenador ayudante en los Portland Trail Blazer. Se une al otro de corazón amarillo por asimilación y grancanariedad exógena, como el indudablemente grande Edy Tavares. Se unen a otros que le precedieron  como jugador y técnico respectivamente: Freeland e Himar Ojeda.

La lista va creciendo. Los nexos de unión entre la entidad claretiana y el baloncesto USA no es de las más amplia pero tampoco es inexistente. El fichaje del fiasco amarillo más destacado de los últimos años por la franquicia de New York; DaJuan Summers reabrió una antigua discusión entre la amplia "redacción" de este blog formada por dos. ¿Cómo un tío que no da el nivel para el Gran Canaria puede jugar en la NBA? me pregunta el otro escribiente, incrédulo ante lo que sus ojos es una especie de desafío a la más elemental lógica  en el mundo de la pelota naranja.

Yo, persona de naturaleza tranquila me armo de paciencia para, con mis mejores dotes pedagógicas explicar a los poco duchos en el universo NBA las peculiaridades que, tengo que reconocer, no son sencillas de entender, al menos a la primera. Hace algunos años cuando la andadura del Granca por la liga era más tortuosa fichamos a un escolta americano de origen nigeriano: Ime Udoka. El chico no era malo, no hacía nada mal pero tampoco marcaba diferencias en ninguno de los aspectos del juego. No aportaba todo lo que se necesitaba y a mitad de temporada se le cortó. Al poco tiempo fichó por los siempre aspirantes a todo  San Antonio Spurs. Hasta aquí nada especial porque una cosa es fichar y otra ser importante, pero en poco tiempo no solo jugó sino que fue titular con los de Texas.

La razón es que los roles de los equipos NBA sobre todo si tienen aspiraciones reales están muy marcados. En el caso de Udoka se centraban en defender como si le fuera la vida en ello y esperar algún que otro tiro abierto. Sin más. Dominando esto, siendo realmente bueno en esto, te puedes no solo hacer un sitio sino convertirte en un jugador de los imprescindibles para los técnicos. No digo que no haya especialistas en Europa, el mismo Moran es un buen ejemplo, pero la diferencia entre lo que puede aportar una estrella NBA y una del Baloncesto FIBA no es comparable. La extrema calidad de sus estrellas hace que a gente como Durant o Lebron se le dé mucho más minutos y muchísimos mas balones de lo que sería normal dar a, pongamos por caso, Rudy o Navarro por quedarnos con lo patrio.

Defiendo, y se me ha tachado de cosas irreproducibles por ello, que cualquier jugador ACB con la capacidad y la inteligencia suficiente para especializarse y si diera con sus huesos en la franquicia adecuada podría forjar una carrera sólida. A modo de ejemplo, que podría hacer un Corbacho con cuatro o cinco triples abiertos por noche, ¿cuantos metería? Así que suerte a los nuestros, incluido por supuesto DaJuan.


*El otro autor del blog se permite el lujo de recordarle al primero que a Ime Udoka le “flotaban” a 250 metros porque no las metía ni en una piscina. ;) En la NBA están locos. 

martes, 18 de agosto de 2015

Un arbitro al timón

Foto: CB Gran Canaria SAD
El puesto de presidente de un club de baloncesto con equipo en la segunda liga profesional del mundo se antoja sin duda un cargo importante dentro de este mundillo. Sin embargo,  presumible presidente claretiano saliente, Joaquín Costa,  era visto por parte de todos como un títere del verdadero jefe en la sombra del club; su vice y Consejero de Deportes del Cabildo grancanario Lucas Bravo de Laguna, hacedor de todo en la entidad y responsable de la ridícula y patética politización del equipo.

Lucas Bravo de Laguna se comportó, en todo momento, como si él fuera el dueño del club y no el Cabildo de Gran Canaria. Con un intervencionismo nunca visto hasta el momento, dada su nula formación al respecto, el ex-cosejero tomaba medidas personalistas desoyendo a los técnicos, repudiando a la dirección que no le seguía (con el despido improcedente de Himar Ojeda para colocar a su "afín" Alberto Miranda). Convertir en enemigo del equipo y deseoso de una debacle amarilla a todo aquel que osara discutir cualquier designio que tomase él fue algo habitual. En las redes sociales solo empeoraba la ya esperpéntica situación.

Costa intentó tomarnos por tontos, algo habitual en nuestros días, con explicaciones absurdas y asunción de responsabilidad en la decisión, contra la opinión del responsable deportivo Berdi Pérez, de la no continuidad de Pedro Martínez (no renovado como represalia política). De este modo solo subrayaba la subordinación al poder infantil que ejercía Bravo de Laguna Jr., que lo había colocado en esa incomoda, pero deseada, posición.

Foto: La Provincia
Esa es, desde nuestro punto de vista, la situación de la que debe huir el nuevo previsible presidente. Un grande del baloncesto no ya canario, ni siquiera nacional o europeo. Miguel Ángel "Miguelo" Betancor es un referente del balón naranja a nivel global. Uno de los mejores y más respetados árbitros del mundo. Un tipo que no necesita demostrar a nadie que tiene una personalidad a prueba de “Barkleys” (recordamos la grandiosa técnica al “gordo” por preguntar por sus orígines serbios en la final olímpica de Atlanta) y además con una excelente formación: es, ni más ni menos, que Catedrático de Escuela Universitaria de Teoría e Historia Educación en la ULPGC, ejerciendo en el pasado como profesor de Historia en secundaria y actualmente como profesor universitario (Aquí puedes consultar su CV). No sería, en ningún caso, el típico enchufado sin formación.

Ahora su misión será dejar claro que las decisiones se toman en las oficinas del club, no en el Cabildo o en la sede de algún partido político. La misión de estos debe ser la supervisión y asegurarse de la implicación social de la entidad, manteniéndose ajenos a las decisiones deportivas. No tenemos razones para no creer que será así.


Suerte Miguelo.