Si hay algo que me ponga nervioso del periodismo deportivo tradicional es la tendencia a la especulación, la invención de datos en pos de un augurio en forma de fichaje, un juego malabar de nombres y fuentes ficticias o reales. En GranCaMentarios tenemos un prestigio... Ya es hora de cargárselo.
Podemos afirmar sin dudas que el futuro entrenador amarillo será uno de los que detallemos a continuación, salvo que sea cualquier otro. De ser cualquier otro será responsabilidad del vuelco de circunstancias impredecibles e incontrolables. ¡Eah! que de esta nos ficha un rotativo futbolero.
En orden descendente de prioridad y deseos personales mi primer nombre es Fotis Katsikaris. El griego ha hecho un trabajo impresionante en Murcia, sus resultados han ido de la mano de un juego alegre y vistoso. Se le vería con buenos ojos.
Sito Alonso es, como otros muchos, un padawan de Don Alejando, la continuidad en la tendencia de juego dictaría que ese es el camino, pero no parece fácil que abandone Bibo en fechas próximas (aunque hay twits que dicen que lo contrario).
Una apuesta conocida seria Salva Maldonado. Se encuentra a gusto en Badalona y, en mi opinión, su juego nunca me apasiono, lo sentía un tanto romo en ataque, pero desde luego no nos fue mal con él. Nada mal.
Ya en plan realidades paralelas o sueños oníricos nuestro coach, el de verdad, sería, mediante una imposible marcha atrás, Pedro, Pedro Martínez "el grande" al que aún le debemos una. O aun un sueño más loco; ese entrenador ayudante de Portland, el que se dejó el alma en el CID. Jim Moran algún día entrenara al Granca, me lo han asegurado "mis fuentes" y a ver quién me lo puede desmentir.
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jueves, 23 de junio de 2016
jueves, 5 de mayo de 2016
Empatía e inmediatez.
Las redes sociales, el bombardeo masivo de información y el modo de hacer televisión y radio nos han llevado a vivir un momento en el que la reflexión está en peligro de extinción. Las opiniones apenas germinan en nuestras cabezas son emitidas sin cocinar directamente en 140 caracteres, un breve post de Facebook o un comentario en una tertulia televisiva o radiofónica.
Este veloz proceso descarta por completo dos ejercicios básicos a la hora de obtener una opinión más o menos justa e interesante: intentar empatizar con el objeto de nuestra opinión y reflexionar sobre los distintos aspectos que participan en la situación comentada.
¿Qué tiene que ver todo este rollo con un blog de baloncesto o del Granca? Pues mucho, me explico.
Como sabrán, solemos comentar vía twitter durante los partidos del CB Gran Canaria fuera de casa y de forma más breve en casa. Además intentamos leer no sólo a quienes seguimos, sino a algunos de los que nos siguen o simplemente comentan cuestiones del partido en hasta o similar. Escuchamos la radio o los “comentarios” a las crónicas en la prensa digital etc.
Todo esto nos lleva a leer y escuchar en demasiadas ocasiones opiniones gruesas, casi ofensivas y que tratan a los jugadores como si no fueran personas. A muchos no le tiembla el pulso al decir “Savané está para el arrastre” y probablemente no pensaron ni medio segundo como les sentaría que alguien dijera eso de ellos en su profesión y, además, públicamente. “Los bases están fatal”, “no se han esforzado”, todo vale antes que hacer una valoración ponderada teniendo en cuenta la naturaleza del deporte, la evolución del estado de forma de cualquier deportista de élite, lo que hicieron el partido anterior o simplemente la empatía para con quien puede tener un mal día como tenemos todos.
Por eso, y lo notaran, hacemos un gran esfuerzo por que nuestras opiniones sean “amables”. Pero ¿por qué? ¿Acaso no debemos decir cuando el equipo juega mal o cuando alguien esta fuera de forma? No, no se trata de eso… Hay muchas formas de decir las cosas y eso es lo que me parece más importante.
Yo como todos noto cuando Brad ha bajado un poco el nivel, igual que lo noté en su momento con Jimbo, claro que noto que Taph ya no es aquel toro con clase que lo mismo paraba a un gigante que te hacía un fade away en suspensión infalible. Pero respeto y admiro profundamente el esfuerzo y energía que han entregado por nuestro entretenimiento, emoción y disfrute. Por eso, sin dejar de hacer la valoración que sea oportuna, puedo reflexionar y reposar mis pensamientos inmediatos y ser más justo a la hora de opinar.
No nos dejemos contaminar por esa perversa costumbre de la crítica despiadada para sentirnos “más acertados” en nuestra opinión, ni queremos ser los primeros en decir nada. La mirada amable y calmada siempre es más justa.
Este veloz proceso descarta por completo dos ejercicios básicos a la hora de obtener una opinión más o menos justa e interesante: intentar empatizar con el objeto de nuestra opinión y reflexionar sobre los distintos aspectos que participan en la situación comentada.
¿Qué tiene que ver todo este rollo con un blog de baloncesto o del Granca? Pues mucho, me explico.
Como sabrán, solemos comentar vía twitter durante los partidos del CB Gran Canaria fuera de casa y de forma más breve en casa. Además intentamos leer no sólo a quienes seguimos, sino a algunos de los que nos siguen o simplemente comentan cuestiones del partido en hasta o similar. Escuchamos la radio o los “comentarios” a las crónicas en la prensa digital etc.
Todo esto nos lleva a leer y escuchar en demasiadas ocasiones opiniones gruesas, casi ofensivas y que tratan a los jugadores como si no fueran personas. A muchos no le tiembla el pulso al decir “Savané está para el arrastre” y probablemente no pensaron ni medio segundo como les sentaría que alguien dijera eso de ellos en su profesión y, además, públicamente. “Los bases están fatal”, “no se han esforzado”, todo vale antes que hacer una valoración ponderada teniendo en cuenta la naturaleza del deporte, la evolución del estado de forma de cualquier deportista de élite, lo que hicieron el partido anterior o simplemente la empatía para con quien puede tener un mal día como tenemos todos.
Por eso, y lo notaran, hacemos un gran esfuerzo por que nuestras opiniones sean “amables”. Pero ¿por qué? ¿Acaso no debemos decir cuando el equipo juega mal o cuando alguien esta fuera de forma? No, no se trata de eso… Hay muchas formas de decir las cosas y eso es lo que me parece más importante.
Yo como todos noto cuando Brad ha bajado un poco el nivel, igual que lo noté en su momento con Jimbo, claro que noto que Taph ya no es aquel toro con clase que lo mismo paraba a un gigante que te hacía un fade away en suspensión infalible. Pero respeto y admiro profundamente el esfuerzo y energía que han entregado por nuestro entretenimiento, emoción y disfrute. Por eso, sin dejar de hacer la valoración que sea oportuna, puedo reflexionar y reposar mis pensamientos inmediatos y ser más justo a la hora de opinar.
No nos dejemos contaminar por esa perversa costumbre de la crítica despiadada para sentirnos “más acertados” en nuestra opinión, ni queremos ser los primeros en decir nada. La mirada amable y calmada siempre es más justa.
jueves, 19 de noviembre de 2015
La puerta chica
Este último fin de semana vivimos nuestro particular derbi
con los vecinos de la isla picuda, como viene siendo costumbre los últimos años
el Cantera Base 1939 Canarias nos venció en su Hamburguesa[i].
Gran parte de esa victoria vino de manos de uno de los nuestros, ahora
aurinegro, que decidió dar lo mejor de sí el peor día para nuestros intereses:
Javi Beirán.
Javi Beirán no es un jugador más de los muchos que han
pasado por el CB Gran Canaria a lo largo de los años. Javi, si se me permite
las confianzas, es uno de esos jugadores que combina divinamente las labores de
un especialista (tirador) con la intensidad, la entrega y la buena defensa que
nos ha gustado siempre ver en el CID (y ahora en el GCA). Es sin duda un buen
ejemplo de eso que llamamos “Espíritu Granca”.
Sin embargo, Javi Beirán no se fue en honor de multitudes
con toda la pompa con la que se fueron otros y tal vez la merecía: quienes dan
todo lo que tienen, no están obligados a más. Probablemente en X años sus
números en el club no sean algo súper memorable, pero desde luego los más
fieles tendremos siempre en la memoria a jugadores como Javi que probablemente
se merecieran más atención.
Esto nos lleva a reflexionar sobre este problema en el
Granca. De un tiempo a esta parte y básicamente con Pedro Martínez, Sitapha
Savané y, por supuesto, Jim Moran la afición del Granca ha tenido una merecida
fama de “bien agradecida” para con sus ídolos. Los homenajes espontáneos u
organizados a ellos tres fueron muy sonados. Así como también siempre la afición es muy agradecida con
Jaycee Carroll. Más o menos tímidos, siempre se escuchan aplausos a los “ex” salvo
excepciones hechas de aquellos que se fueron bajo alguna sospecha (sirva de
ejemplo Ryan Toolson).
En cambio, hay unos cuantos jugadores, de mayor o menos talla
en lo estadístico, pero que fueron enormes en cuanto a identificación con el club y que no han tenido su merecido homenaje. Me vienen nombres como Jason Klein, del
que ya hemos hablado alguna vez.
Klein fue un jugador irregular y probablemente no logró
llegar ni al 70% de su potencial físico y técnico. No obstante marco unos
cuantos años del club y desde su marcha, además con sombras por una
penalización por dopaje por una negligencia con un frenadol, no se ha sabido
más de él.
Víctor Baldo, que hoy tenemos como un aficionado más en el
GCA, fue una enorme seña de identidad del club. Un jugador de lo más rocoso que
se conoció por estos lares (que de seguro necesita un post propio) y cuya característica
principal era su agresividad y entrega. Un buen día no se contó más con él y
poco más se supo. ¿Qué tal si se le da una camiseta en mitad de la pista y
recibe el aplauso de la grada como merece? ¡Si no puede estar más a mano!
Otros nombres nos vienen a la memoria: el gran jugón John Morton, Gonzalo Martínez, Berni
Hernández, Roberto Guerra o Mario Fernández (del que hablamos recientemente).
Todos ellos perfectamente podrían tener un homenaje de algún tipo para que la
afición pudiera brindarles el agradecimiento que estos jugadores merecen.
Pero, desde luego, un caso es el más claro. Tal vez el más
merecedor de acompañar a Jim y Taph en lo alto del GCA: Gregory Everett Stewart
Nichols, “Gregorito” Stewart es tal vez, junto a Taph, el pívot más
determinante de la historia del club.
Si nuestro eterno capitán ha aportado
mucho más que “baloncesto” a nuestro equipo, siendo un referente en muchísimos sentidos,
Stewart ha sido tal vez el más talentoso jugador que ha pasado por estas volcánicas
islas, solo un vistazo a sus números asusta, y aun pasa gran parte del año por aquí.
¿Por qué no hay homenaje para Stewart? Por lo visto, hay un problema económicos no resuelto entre el club y el jugador que impiden una
buena relación. No obstante, tantos años más tarde, con cambios tan radicales
en la dirección amarilla, tal vez sea el momento de intentar solventar lo que
sea y darle el merecido homenaje, camisa colgada incluida.
No deberíamos permitir tener la memoria frágil ni en este ni
en ningún otro campo. Debemos recordar y valorar nuestro pasado, brindar
cumplido homenaje a quienes pasaron por aquí para algo más que ganarse unos cuartos.
No permitamos más salidas por la puerta chica.
Este domingo toca el último capitán: Tomás Bellas, es el momento de su primer homenaje.
[i] Ni idea
de porque tiene este apelativo el Santiago Martín de la ciudad lagunera pero ¿Quiénes
somos nosotros para andar discutiendo motes?
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jueves, 24 de septiembre de 2015
De la ACB a la NBA
Uno de
los nuestros, uno de los grandes, la primera camisa retirada del Granca, el
"grancanario" nacido en la gran manzana, nuestro Jim Moran
debutara esta temporada como entrenador ayudante en los Portland Trail Blazer.
Se une al otro de corazón amarillo por asimilación y grancanariedad exógena,
como el indudablemente grande Edy Tavares. Se unen a otros que le precedieron
como jugador y técnico respectivamente: Freeland e Himar Ojeda.
La lista
va creciendo. Los nexos de unión entre la entidad claretiana y el baloncesto
USA no es de las más amplia pero tampoco es inexistente. El fichaje del fiasco
amarillo más destacado de los últimos años por la franquicia de New York; DaJuan
Summers reabrió una antigua discusión entre la amplia "redacción" de
este blog formada por dos. ¿Cómo un tío que no da el nivel para el Gran Canaria
puede jugar en la NBA? me pregunta el otro escribiente, incrédulo ante lo que sus
ojos es una especie de desafío a la más elemental lógica en el mundo de
la pelota naranja.
Yo,
persona de naturaleza tranquila me armo de paciencia para, con mis mejores
dotes pedagógicas explicar a los poco duchos en el universo NBA las
peculiaridades que, tengo que reconocer, no son sencillas de entender, al menos
a la primera. Hace algunos años cuando la andadura del Granca por la liga era
más tortuosa fichamos a un escolta americano de origen nigeriano: Ime Udoka. El
chico no era malo, no hacía nada mal pero tampoco marcaba diferencias en
ninguno de los aspectos del juego. No aportaba todo lo que se necesitaba y a mitad
de temporada se le cortó. Al poco tiempo fichó por los siempre aspirantes a todo
San Antonio Spurs. Hasta aquí nada especial porque una cosa es fichar y
otra ser importante, pero en poco tiempo no solo jugó sino que fue titular con
los de Texas.
La razón
es que los roles de los equipos NBA sobre todo si tienen aspiraciones reales
están muy marcados. En el caso de Udoka se centraban en defender como si le
fuera la vida en ello y esperar algún que otro tiro abierto. Sin más. Dominando
esto, siendo realmente bueno en esto, te puedes no solo hacer un sitio sino
convertirte en un jugador de los imprescindibles para los técnicos. No digo que
no haya especialistas en Europa, el mismo Moran es un buen ejemplo, pero la
diferencia entre lo que puede aportar una estrella NBA y una del Baloncesto
FIBA no es comparable. La extrema calidad de sus estrellas hace que a gente
como Durant o Lebron se le dé mucho más minutos y muchísimos mas balones de lo
que sería normal dar a, pongamos por caso, Rudy o Navarro por quedarnos con lo
patrio.
Defiendo, y se me ha tachado de cosas irreproducibles por ello, que cualquier jugador ACB
con la capacidad y la inteligencia suficiente para especializarse y si diera
con sus huesos en la franquicia adecuada podría forjar una carrera sólida. A
modo de ejemplo, que podría hacer un Corbacho con cuatro o cinco triples
abiertos por noche, ¿cuantos metería? Así que suerte a los nuestros, incluido
por supuesto DaJuan.
*El otro
autor del blog se permite el lujo de recordarle al primero que a Ime Udoka le “flotaban”
a 250 metros porque no las metía ni en una piscina. ;) En la NBA están locos.
sábado, 8 de agosto de 2015
La plantilla ya está lista
Parece que salvo algún detalle (probable salida de Urtasun)
la plantilla del Granca ya está completada. Si tradicionalmente el comienzo de
una nueva temporada venia de la mano de profundos cambios en los nombres
rotulados en las camisa amarillas esta no será una excepción, aunque si que
algo diferencia el espíritu de estos cambios.
La precariedad económica marcaba la agenda del director
deportivo de turno, obligando a sondear hasta el mismo núcleo el mercado de
jugadores nacionales e internacionales, dando con esta labor con un sin fin de
jugadores que han marcado al equipo, la liga y en no pocas ocasiones el
baloncesto europeo. Jugadores a los que muchos denostaban (como Bellas del que
se llegó a decir que no valía ni para LEB) han demostrado que tenían el talento
y las ganas de trabajar suficientes para ser uno de los mejores bases de la
liga.
Cambiábamos a los que consagrábamos por los que íbamos a
consagrar, siempre (o casi) elevándonos un peldaño en el proceso, léase English
por Carroll o Moran por Newley. El denominador común es casi siempre que se
trata de jugadores desconocido o que al menos lo son poco. Esto se ha repetido
en nuestras plantillas salvo en contadas e ilustres ocasiones pero incluso en
estas se trataba de jugadores que habían iniciado el tramo final de sus
carreras.
Este año, sin embargo, algo parece diferente. Los nombres
son consagrados sí, pero su edad aun es escasa. Pese a que el mercado
baloncestista está a la baja esto, sin duda, encarece la plantilla. ¿Garantiza
esto los resultados? Evidentemente no. Otros equipos de clase media y algunos
de la élite se llevaron buenos revolcones con esta política, lo que nos debería
mantener con la guardia alta y ser más intensos si cabe en el trabajo diario,
solo eso garantiza un buen resultado, no un apellido más o menos celebre.
Pese a ello la plantilla es amplia, equilibrada y con
solvencia en todos los puestos. Pangos está lleno de talento anotador pero
carece de experiencia tanto profesional como en el baloncesto europeo. Rabaseda
y Aguilar han pasado unos años un punto irregulares pese a sus indudables
capacidades. Omic, aun siendo muy joven, ya atesora bastante experiencia pero será
difícil olvidar a Big Edy. Savané... bueno a Taph ni un pero, que viene en
letras de oro en el libro de estilo de Grancamentarios.
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martes, 14 de julio de 2015
Xenofobia "bien vista"
Es curioso como en el mundo del deporte vemos como aceptables comportamientos que fuera de él son absolutamente inaceptables. Son varios los ejemplos, como puede ser la normativa laboral que se salta a la torera cualquier legislación europea, como los limites de contratación según el sexo. ¿Se imaginan una federación de empresas que presuma de no contratar mujeres? Demencial.
Pero el aspecto que más me llama la atención de estos disparates normalizados en el deporte, cómo no también en el baloncesto, es la xenofobia “bien vista”. En este gran deporte nuestro vemos súper normal y lógico que diferenciemos a la gente por el lugar de nacimiento, que veamos más deseable a una etnia que ha otra. ¿Suena raro? Pues es lo que hay.
¿Cuántas veces vemos comentarios del palo de “Es que no hay ningún canterano”? Por ejemplo este último año que, curiosamente, nuestra estrella era canterano. ¿Acaso don Walter “Edy” Tavares no era canterano? Por supuesto, no sabía ni botar el balón antes de llegar a Gran Canaria pero claro… No nació en Gran Canaria, ni siquiera nació en Canarias: Nació en Cabo Verde, imperdonable.
¿Cómo es posible que veamos con naturalidad que diferenciemos a las personas por su lugar de nacimiento? Es absolutamente demencial. ¿Acaso Jim Moran tenía menos afecto al equipo que Roberto Guerra u Óscar Alvarado? ¿Tal vez Sitapha Savané se ha mostrado menos comprometido con el equipo que Berni Hernández? Obviamente no. ¿Por qué he de diferenciar a un senegalés, norteamericano o griego por el hecho de no ser canario y español?
En cualquier otro contexto, diferenciar a nadie por su lugar de nacimiento sería censurado por la sociedad general y propia de la extrema derecha racista y xenófoba, en cambio en cualquier pabellón o estadio de fútbol se asume con naturalidad. Que más locura que un equipo que presume de jugar exclusivamente con nacidos en su provincia, aunque estos no tengan vinculación previa con el equipo en ningún caso.
Pero el aspecto que más me llama la atención de estos disparates normalizados en el deporte, cómo no también en el baloncesto, es la xenofobia “bien vista”. En este gran deporte nuestro vemos súper normal y lógico que diferenciemos a la gente por el lugar de nacimiento, que veamos más deseable a una etnia que ha otra. ¿Suena raro? Pues es lo que hay.
¿Cuántas veces vemos comentarios del palo de “Es que no hay ningún canterano”? Por ejemplo este último año que, curiosamente, nuestra estrella era canterano. ¿Acaso don Walter “Edy” Tavares no era canterano? Por supuesto, no sabía ni botar el balón antes de llegar a Gran Canaria pero claro… No nació en Gran Canaria, ni siquiera nació en Canarias: Nació en Cabo Verde, imperdonable.
¿Cómo es posible que veamos con naturalidad que diferenciemos a las personas por su lugar de nacimiento? Es absolutamente demencial. ¿Acaso Jim Moran tenía menos afecto al equipo que Roberto Guerra u Óscar Alvarado? ¿Tal vez Sitapha Savané se ha mostrado menos comprometido con el equipo que Berni Hernández? Obviamente no. ¿Por qué he de diferenciar a un senegalés, norteamericano o griego por el hecho de no ser canario y español?
En cualquier otro contexto, diferenciar a nadie por su lugar de nacimiento sería censurado por la sociedad general y propia de la extrema derecha racista y xenófoba, en cambio en cualquier pabellón o estadio de fútbol se asume con naturalidad. Que más locura que un equipo que presume de jugar exclusivamente con nacidos en su provincia, aunque estos no tengan vinculación previa con el equipo en ningún caso.
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