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jueves, 3 de septiembre de 2015

Recuerdos "Al Golpito" [Reseña]

Acaba de llegar a mis manos una joya de esas que, a los que ya somos algo menos jóvenes de lo que nuestro espíritu nos hace creer, no sitúa en un lugar a mitad entre la alegre nostalgia y el resquemor del camino ya andado sin posibilidad de secuela.

Se trata de un maravilloso libro, “Al golpito. Memorias de un cincuentón” de Alejandro Cabrera. Un amigo de ya larga trayectoria en el mundo del baloncesto me lo hizo llegar y el denso tomo me está dando ratos de visita a un espacio-tiempo que se escondía en el polvoriento almacén de mi memoria.
Una espléndida colección de fotos y nombres. La capacidad mágica de las palabras, las sensaciones de un mundo no mejor, pero si más mágico merced del poder narcótico del tiempo.

Algunas de esas fotos las recuerdo y conservo de las revistillas que ya en tiempos del vetusto (no creo que conociera otro estado) pabellón de Tamaraceite regalaba el club. Jugadores americanos que pocos recordamos y que, más allá d
e su calidad, marcan la mentes de los que aprendimos a amar este juego viéndoles interpretar su versión del juego que nos une. Costner, Shelton, Scheffler o Coleman son algunos de ellos.

Los nacionales Subías, Brito, Ruiz Lorente, Siço Simón -ya desaparecido-, Méndez, Oliver, Iñiguez y yo que sé cuantos más, que ni siquiera puedo recordar cómo eran de buenos pero para mí son All-Star sin dudarlo un instante y maldigo cualquier prueba videografía que me contradiga, porque la memoria no atiende a razones, sólo a sentimientos y estos no se graban en ningún soporte tecnológico.

Dentro de un tiempo, los actuales inquilinos imberbes de las gradas rememoraran las caras de los jugadores actuales y si les llega a su poder un libro tan delicioso como "Al golpito, memorias de un cincuentón" podrán disfrutar como lo hacemos los que disponemos de ese placer en estos momentos. Todas las “gracias” del mundo a Cabrera y hago míos los agradecimientos del autor a sus colaboradores Antonio Martel, Jorge Nuez, Oliver Suárez y Ana de León. Sus esfuerzos han valido, y mucho, la pena.

¡Enhorabuena!

Cabrera Ortiz, Alejandro J.  Al golpito. Memorias de un cincuentón. 50 aniversario del Gran Canaria Baloncesto. LPGC (2015) ISBN 978-84-617-3806-9
[Lo puedes encontrar en: El Libro Técnico / Canaima / La Isla Libros]

martes, 28 de julio de 2015

Históricos: Willie Jones

Los que tuvimos la suerte asistir a la pasada final de la Eurocup, y además tenemos ya una edad (baloncestista y también, cómo no, de estancia en este planeta llamado Tierra) se nos movió algo por dentro cuando vimos aparecer en el vídeo marcador, entre otros grandes ilustres ex jugadores, al mítico Willie Jones.

Anotador incansable, delgado como el tobillo de un guirre, enormes ojos saltones y blancos como pelotas de pin pon en medio de su pequeño y negro rosto.
No parecía haber engordado un gramo y sus no pocos años, no creaban la apariencia de macular en exceso su porte, al contrario, desprendía esa energética vitalidad  escondida tras una timidez del que se sabe admirado y no tiene muy claro cómo conducirse al respecto.

Jones era, como ya he dicho antes, muy delgado y fibroso lo que podía parecer no muy adecuado para adentrarse en la zona, habitada por lo general por seres de peso muy superior al suyo. Pero su agilidad y viveza compensaba de sobra los pocos kilos y no demasiados centímetros (203) con los que contaba nuestra estrella aun no amarilla sino blanca, que era el color de la camiseta de aquel Claret previo al amarillo cabildicio.

Su primer contacto con el Granca se convirtió en un doloroso descenso y con ello su partida al Español de Barcelona.  Ese no fue el final de su historia con nuestro equipo. Volvió ya cuando residíamos en el CID  a hacer compañía del no menos mítico Gregg Stewart.

Fueron años duros en lo deportivo y en los despachos pero dejaron un poso responsable de lo que tenemos en la actualidad. Los que nos subíamos a Tamaraceite a ver a Willie lo hacemos ahora a Siete Palmas para ver a otros. Las cosas cambian... o no tanto.