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martes, 17 de mayo de 2016

"Yo no aguanto este sin Dios"


Esta mítica escena final de “Amanece que no es poco”* refleja cómo reaccionaría yo si pudiera tras tanta noticia demencial proveniente de la ACB, CSD, ECA, CNMC, FIBA y demás sopa de letras absurda. Como el desventurado guardia civil de ese curioso pueblo, dan ganas de disparar al sol en coherente locura con este sin sentido que, cada poco tiempo, asalta nuestra vida con nuevos episodios.

Durante la última semana no tratamos la guerra FIBA por no aburrir al personal que nos visita y a las ovejas que pastan. El conflicto se les va, poco a poco, de las manos. Conviene estar actualizados y seguir con nuestra vida ya habiendo protestado “agusto” en ésta, nuestra comunidad blogger.

Dos son los disparates que se suman a la liga de nuestros amores, la ACB. La primera sucesión de letras que nos dio noticia fue el CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ¿Qué quiénes son estos señores? Pues por resumir, es un organismo público que tiene la función, entre otras, de defender la libre y justa competencia en nuestro Reino de España ¡Qué cosas! ¿Verdad?

Pues a estos señores les llegó una denuncia a través del CD Tizona que en 2014 se quedó con las ganas de jugar en la ACB pese a haberse ganado el derecho deportivo de hacerlo, vamos, el pan nuestro de cada año. El problema para la ACB vino porque un político en campaña se quedó con la copla de que esto de no ascender por motivos económicos sentaba regular al personal y pensó que los requisitos de la ACB para ascender son incompatibles con la libre competencia.

¿Cuál es el problema de fondo? Que la ACB por muy privada que sea, no escapa a los requisitos de cualquier otro modelo de negocio o club. Por tanto no puedes discriminar a la gente en base a su antojo: es decir, no puede hacer lo que le de la gana.

Entre otras muchas lindezas la CNMC dice que la ACB “obstaculiza de forma injustificada el acceso a la liga ACB, generando discriminaciones económicas entre unos miembros y otros” y que además “podría estar reduciendo el dinamismo competitivo y el atractivo económico de la competición”**.

Estos clarividentes del CNMC se han dado cuenta que es prácticamente imposible que un equipo de LEB Oro pueda soltar más de 3.000.000 € como si tal cosa, más cuando hay equipos ACB que a muy duras penas son capaces de obtener presupuestos de esas cifras para competir.

La ACB (¿cómo no?) se reunió  en asamblea urgente y extraordinaria para valorar este informe y emitió un comunicado que se podría resumir en “¿y a mí que?” pues reiteran que tomarán medidas legales para defenderse, que existen “razones de sobra” para seguir como están y que tiran pa’lante al más puro estilo patrio.

Pero la cruda realidad  es que la ACB con estas medidas (junto a otras) están destrozando la LEB y, por tanto, cualquier competición que esté bajo la ACB. Esto terminará por hacer huecos los cimientos del baloncesto en España que, por supuesto, causará que la ACB sea una liga de tercera línea y que sea prescindible para (¡Oh, sorpresa!) el Real Madrid CF y el FC Barcelona y quizás para el Saski Baskonia, dando pista libre para la ansiada liga cerrada europea o, en los sueños más húmedos de algunos, la conferencia europea de la NBA.

Asumamos lo antes posible que cuando los equipos no ascendidos denuncien ganaran como ha pasado con el Ourense o el Obradoiro, que cuando los descendidos denuncien por que los nuevos no cumplen los requisitos que se les exigieron a ellos también ganaran y que esto acabará por ser un sin dios y amanecer por el oeste (como en la película).

La misma cara se nos queda a nosotros ante estas noticias.
(José Sazatornil "Saza" interpretó al
Guardia Civil de "Amanace que no es poco")
¿Esto es locura suficiente? Pues sí, pero aún hay más.

Resulta que el Consejo Superior de Deportes (CSD), máximo órgano del deporte en este ya citado Reino de España, ha tenido a bien, para “apañar”*** el tema de la sanción de la FIBA a la selección en las Olimpiadas o el EuroBasket, anular la decisión de la asamblea de la ACB respecto a la participación y clasificación de clubes ACB a las competiciones de la ECA**** (Euroleague y Eurocup).

Se supone que de este modo la FIBA se va a contentar pero claro, para arreglar una cosa, rompen otras dos: por un lado la ACB se queda con la indignación de una intervención externa que les “roba” capacidad de decisión, más cuando la ACB siempre ha vivido pensando que está por encima de lo divino y lo humano, y por otro, presuntamente ya no hay acuerdo entre ECA y ACB sobre como clasificar equipos para la próxima Euroleague y Eurocup ¿Cómo piensan arreglar esto? ¿Alguien cree que la ACB va a rendirse y participar de los torneos FIBA? O mejor aún ¿alguien se cree que la ECA va admitir la intervención del CSD y permitir la clasificación por mérito deportivo? Y además ¿Alguien cree que la perreta de la FIBA es por amor a la pureza deportiva y no a intereses exclusivamente comerciales?

Estamos a unos diez días de que comiencen los Play Off y ni sabemos quién y cómo va a descender, si es que desciende alguien, ni sabemos quiénes ascienden y cómo. Una dudita: Si asciende el Ourense y los dos equipos que logran el ascenso deportivo (ya sea porque logran el dinero o porque un juez obliga a cumplir la resolución de CNMC) tienen que jugar la ACB ¿Cómo carajo van a hacer? Tampoco sabemos quienes y cómo se clasificaran para las competiciones europeas, aunque este apartado parece más predecible.

Pues eso, por ahora, sólo nos queda la paciencia o actuar como el guardia civil de “Amanece que no es poco” y liarnos a tiros (imaginarios por supuesto) contra el sol.



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*Perdonen el spoiler, pero la peli tiene ya 17 añazos y han tenido tiempo de verla. Si no la han visto tampoco es que sea importante el final pues la peli es una sucesión de locura tras locura que bien podría ser una asamblea de la ACB hecha pueblo.
CUERDA.José Luis. "Amanece que no es poco" (1987) 
**Extractos sacados de El Español. 
*** Es imposible usar otra expresión
**** (Euroleague Commercial Assets – Gestor de la Unión de Ligas Europeas de Baloncesto [ULEB])

martes, 12 de abril de 2016

Locuras de asamblea


Tras una semana muy complicada en lo baloncestístico, toca volver al día a día de nuestro amado deporte con sus luces y sus sombras.

Con las heridas de la semifinal de Eurocup aun bien abiertas, nos toca hablar una vez más del gran culebrón del baloncesto europeo… No sin algo de pereza, pero insistimos en que el futuro económico y la sostenibilidad de nuestro amado deporte (más allá de en Madrid y Barcelona) pasa, precisamente, por este perezoso tema.

La asamblea de la ACB ha decidido aceptar la propuesta de la Euroleague para la máxima competición de clubs continental* con varias novedades. Destacaremos tres:

La primera, que nos viene importando entre poquísimo y nada (pues no vamos a participar de la misma), que es que tendrá formato de liga regular. Esto garantizará que todos los equipos sobrevivan hasta el final y que, por tanto, en Eurocup no habrá “caídos” de la Euroleague.

La segunda, esta si más importante, es que aumenta el grupo de los pringados y se reduce el de los privilegiados. Es decir, el CB Málaga pasa muy indignado a ser parte del grupo de los primos, reduciendo la lista de “hijos del dueño de la Euroleague” españoles a Saski Baskonia, Real Madrid Club de FÚTBOL y FÚTBOL Club Barcelona. Por tanto, la Eurocup la jugarán los equipos mejor clasificados salvo esos tres que huelen mejor.

La tercera y más trascendente, es que la magnificencia, la piedad y la benevolencia de la Euroleague permitirá desde el año próximo que un pobre mortal de la ACB pueda jugar la Euroleague. Es decir, el mejor clasificado (tras los que huelen bien) de la ACB podrá participar de su cotarro privado.

En resumidas cuentas, al menos habrá una esperanza más o menos razonable de que los equipos de clase media puedan jugar la Euroleague. Es decir, salvo sorpresa, Málaga, Valencia, Bilbao y Gran Canaria. Además será por mérito deportivo, lo que es una innovación terrible. No hay que olvidar que, por ejemplo, el año pasado para jugar la Euroleague (salvo Málaga, Baskonia, Barça y Madrid) había que ganar la Eurocup (lo más factible) o ganar la liga, que a ver quién es el guapo que gana al Barça o Madrid a cinco partidos.

Recordamos, por si no han leído alguno del medio millar de post que hemos escrito al respecto, que a día de hoy la Euroleague es la única competición que es rentable en términos económicos y que, por tanto, no genera gastos a los equipos sino que los financia. Es decir, que los grandes de hoy, que ya son grandes por si solos, cuando juegan allá aún son más grandes.

Tras repasar este acuerdo uno no puede evitar preguntarse con gran sorpresa ¿Por qué carajo el Basket Manresa acepta esto? Es más, ¿por qué lo aceptan GBC, Estu, Obra, Zaragoza, Sevilla, Penya, Andorra, Canarias, Fuenla, Murcia? Sólo puede tener un pase para los equipos que parten de cierta ventaja económica (cómo el Granca**) que puede garantizar competir por Play-Off y aspirar a obrar el milagro.

Esta pregunta será un misterio para mí que ojalá alguien me explique algún día. Es más, tal vez sea cuestión de pedir a la nueva directiva del Granca, que se ha mostrado tan abierta y dispuesta a hacer el club de todos, que explique porque se acepta el chantaje de los ricos.

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*Si por continente europeo tenemos una idea muy “elástica” que incluye Turquía e Israel.
** No olvidemos nunca que nuestro Granca “juega” con perras de todos nosotros, ya que es del Cabildo lo que le da una estabilidad envidiable. 

martes, 29 de marzo de 2016

Semifinal con un ojo en otra guerra

Aun con el sabor dulce de la victoria en un auténtico partidazo con el Saski Baskonia, el Granca llega al partido de ida de la semifinal de la Eurocup contra el Galatasay. Un partido que se jugará ante una de las aficiones más “calientes” (por no usar otra expresión menos políticamente correcta) de Europa y que nos tendrá a todos mañana delante del televisor.

Estas semifinales tienen un sabor muy especial, fundamentalmente porque en las cabezas de todos existe una idea que hasta ahora sólo habitaba en la de los más osados: el Granca puede ganar la Eurocup. Tal acontecimiento, tan lejano y tan próximo, supondría en teoría el acceso a la Euroleague lo que es el único camino real para que nuestro Gran Canaria crezca pues, a día de hoy y muy tristemente, sólo esa competición puede crear expectativas futuras de un Granca auto sostenible.

La importancia del modelo competitivo es tal que todos deberíamos ver nuestra semifinal con un ojo puesto en la guerra, a tumba abierta, entre Euroleague y FIBA-Europa. Del resultado de esta guerra y de las competiciones resultantes mucho tendremos que tejer nosotros con nuestro Granca pues pese a no ser parte de quienes deciden, si somos parte de quienes sufrirán las consecuencias y debemos manejarnos con cuidado.

No es una guerra nueva, cada poco la FIBA intenta recuperar el control de la competición europea entre clubes, pero no lo tiene nada fácil. Los grandes clubes, con su potencial económico han decidido mirar exclusivamente por sus intereses y de esta decisión es la existencia de la Euroleague. Una competición que tiene su objetivo puesto en una liga independiente que sea un modelo de negocio con un espectáculo deportivo como base, más que en una liga deportiva federada cimentada en varemos exclusivamente deportivos.

Los problemas que esta competición puede traer (por no decir que ya los ha traído) lo hemos tratado mil veces en este blog: debilidad de los equipos que no pueden acceder que acabará por hacerlos insostenibles y con ellos sus canteras y la posibilidad de dar minutos de calidad a los que se están formando, vaciando canchas y alejando el público “de provincias”.

La FIBA propone una competición de acceso 100% por mérito deportivo pero no pone sobre la mesa cómo hará que esa competición sea, no sólo sostenible, sino atractiva y beneficiosa para los clubs. Es necesario entender que hace falta un modelo de negocio, pero este no debe basarse en Real Madrid CF, CSKA o quien sea, sino en el propio espectáculo que es, sin duda, nuestro amado baloncesto. El baloncesto es tan divertido y espectacular que sólo necesita que se le abone y se venda bien.

El problema es que la FIBA ha vendido fatal el baloncesto, le cuesta Dios y ayuda hacer los cambios necesarios para mejorar el espectáculo. Su oxidada organización es incapaz de hacer de esto un negocio pese a tener un gran producto. Son como quien tiene el mejor producto del mundo pero es incapaz de venderlo.

Tristemente, de esta guerra no parece que vaya a salir un entente cordiale que nos proponga una competición con méritos deportivos y, a la vez, que busque el equilibrio, el espectáculo y el disfrute colectivo.

Juguemos por tanto la semifinal con emoción e ilusión, pero precavidos, tras cada curva no sabemos lo que nos espera e incluso disfrutando como locos con el primer título del Granca puede que sea la puerta a un escenario  dichoso sin duda, pero peliagudo.


jueves, 24 de marzo de 2016

Un pasito más

Anoche se dio un pasito más, uno muy importante pues supone clasificarnos para la tercera semifinal en un año* que no es ninguna tontería. Cómo ya hemos tratado en post anteriores la Eurocup es el camino más razonable para dar unos cuantos pasos más en la progresión del club, camino que debe llevarnos no sólo a éxitos deportivos que todos deseamos, sino, lo que es más importante, a que el equipo aspire de verdad a auto sostenerse económicamente.

Nos enfrenaremos a un Galatasaray que mete miedo, sobre todo la imponente visita ante un pabellón, que cómo es de esperar en Turquía, es extraordinariamente caliente (por ser muy finos y elegantes) y al que debemos superar para poder jugar una final cuyo desenlace sería en casa. Viviríamos la primera final en casa de nuestra casa.

Al otro lado del cuadro no hay ningún rival de esos que, sólo con leer el nombre, ya veas como altamente improbable ganar (cómo eran el Khimki o el Real Madrid), y como pudimos ver en Galicia hasta a rivales así se les puede “meter mano” con un poco de suerte y, sobre todo, concentración y trabajo.

Por tanto, sin dejar de cuidar la ACB e intentando no bajar nunca de la quinta plaza, nuestro papel como afición es el de volcarnos en estas semifinales y en la Eurocup en su conjunto. Siendo honestos, las opciones de ganar la ACB en los próximos años son casi nulas pues, una cosa es ganar tres partidos en una Copa ACB y otra muy distinta es ganar a un Real Madrid o un FC Barcelona a 5 partidos.

En cambio, ganar la Eurocup es todo un reto pues, como deja claro nuestro próximo rival, no nos enfrentamos a equipos de inferior categoría a la de nuestro Granca y además lo hacemos con un plantel inexperto en estas lindes. Con todo es un reto asumible que nos abriría la puerta a esa odiosa competición tan injusta, la Euroleague, que más allá de las valoraciones respecto al daño que le hace a la ACB*, puede suponer el cimiento económico sobre el que garantizar el futuro, sin perder de vista, en todo momento, que probablemente solo la disputemos una vez.

Nuestro Granca entra de lleno en la disputa, de forma creíble y sin novatadas, de un título realmente importante. ¿Quién nos lo diría hace muy pocos años?


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*dos en Eurocup y una en la recién disputada Copa ACB. 
** Ya lo hemos comentado mil veces, he aquí unas muestras: [1], [2]

martes, 15 de marzo de 2016

Objetivo: Eurocup


En pocas horas nuestro Granca comenzará los cuartos de final de la Eurocup. Afrontamos esta fase del torneo con una situación muy cómoda en la ACB (a varias victorias de distancia de la novena plaza) y tras el exitazo indiscutible de ser finalistas de la Copa ACB.

Por ello y siguiendo la muy extendida tradición de la prensa deportiva, hay quien empieza a pasarse de revoluciones y cree que la única salida “digna” del Granca es ser, cuanto menos, finalista de esta competición europea. Nos estamos acomodando muy rápidamente en el papel de “grandes” de la liga, al tiempo que olvidamos nuestro origen modesto. Ambas ideas y la exigencia que de ellas se infiere son nefastas.

La verdad es que no somos uno de los “grandes”, al menos no en el sentido que la gente de la prensa entiende. No tenemos, ni de lejos, la obligación de llegar a la final y, mucho menos, de ganarla. Aunque hemos aumentado nuestro presupuesto, esto no quiere decir que sea siquiera comparable al de los verdaderos “grandes”, de hecho no se acerca ni al de los “grandes” de segunda fila.

Lo que nos hace grandes es ser un club modesto dispuesto a competir en todos sitios y con todos los que se pongan por delante, no la garantía de la victoria. Es por ello que se debe afrontar esta fase de la Eurocup con ilusión y con mucha energía pues puede ser un torneo muy interesante en muchos aspectos.

No vamos a repetir (al menos no hoy) nuestras críticas al modelo de competición y sus innumerables vías de agua. Pero es precisamente esta situación la que hace especialmente importante la Eurocup. A día de hoy, el único acceso realmente plausible a la Euroleague para el Gran Canaria es lograr ganar la Eurocup. Entrar en esa competición supondría un aumento trascendental de visualización y, por ende, de atractivo para los patrocinadores que financian este chiringuito. Particularmente para el dueño del club, el Cabildo de Gran Canaria, pues la capacidad de proyección que el Gran Canaria (y por tanto el nombre de la isla) lograría en Europa y en muchos países “clientes” de nuestro turismo sería enorme. Harían del CB Gran Canaria una inversión rentable, si es que no lo es ya, en cuanto a publicidad e imagen.

Además, no nos vamos a engañar: si de verdad queremos ganar un título a corto plazo, la competición más acorde al nivel que podemos alcanzar económicamente es la Eurocup. En circunstancias normales los mega-presupuestos de futbodolares (u otros métodos) reinan con mano de hierro en ACB (en sus dos competiciones) o la Euroleague. En la Eurocup de cuando en cuando alguno de estos gigantes termina apareciendo, pero siempre por “culpa” de una situación extraordinaria que los hace más asequibles, que no fáciles.

Por tanto, deberíamos, sobre todo en casa, afrontar con tanta o más ilusión la Eurocup que los Play-Off de la ACB o la Copa ACB pues, no solo estamos en mucha más paridad de opciones que nuestros rivales, sino que en caso de “triunfar” el premio sería enorme. Eso sí, nunca olvidando quienes somos y de dónde venimos. En el deporte ganar nunca es una obligación, la obligación es competir.

jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Tiene futuro nuestro equipo?

Las perspectivas de futuro para cualquiera de los clubes de baloncesto de España, una vez se complete el anunciado cierre de la Euroliga, son muy poco halagüeñas. Si ya los equipos LEB fueron condenados, por la falta de interés o cintura de la ACB, al ostracismo y a la, en la práctica, imposibilidad de acceso real a la máxima categoría  del baloncesto nacional, son ahora los pertenecientes a esta organización los que ven mermadas notablemente, por no decir, virtualmente amputadas sus posibilidades de crecimiento deportivo y por tanto, económico.  Los patrocinadores privados son poco amantes de la caridad -y la filantropía es, sin duda, una dama griega - difícilmente se les podrá convencer de que un equipo de clase media ACB es un buen escaparate, cuando sus topes deportivos vienen marcados por contratos preestablecidos que excluyen premios al buen trabajo en despachos y canchas. 

Siendo esto inapelable y encontrándose, además, fuera del manejo de la actual y recientemente establecida directiva grancanaria ¿qué medidas se podrían tomar para no sólo mantener el actual estatus, sino además aspirar al ansiado crecimiento? pocas, desde luego, pero ni mucho menos ninguna.

La consolidación y estabilidad a nivel de repercusión y visibilidad social, es una de ellas. Sabemos que la sociedad canaria centra su interés y atención deportiva en el fútbol y la implantación de este en todos los sectores, es crucial e inalcanzable para un club de baloncesto, pero no esta escrito en ningún lado que no se pueda aspirar a una mejora en la presencia social del CB Gran Canaria, no sólo a nivel de práctica deportiva en categorías de formación, sino en más aspectos. No sólo los resultados deportivos otorgan presencia mediática: una mayor implicación en todos los sectores de la sociedad; campañas solidarias, educativas, culturales, pero no sólo a un nivel de apariencia, sino con una involucración más profunda y real, hasta el meollo mismo. No basta con visitas institucionales a colegios, eso ya se hace y lo hacen todos, hay que profundizar, ir más allá. La campaña de recogida de alimentos encabezada por Savané, o la reacción ante las enfermedades sufridas por Kuric y el hijo de Kendall, demuestran lo fuerte que puede ser una marca como la del Gran Canaria, los valores que pueden añadir. Si damos una imagen moderna, solidaria, atractiva, con valores positivos y muy presente, nos hace interesantes para futuros inversores.

Todo el mundo quiere que lo relacionen con valores positivos, no sólo con triunfos deportivos; hay más factores a explorar.

No se puede negar, que a la actual directiva les mueve un interés en mejorar estos aspectos en la gestión del club, pero no es el momento de ser tímidos o poco ambiciosos.  Si bien es verdad, que no podemos competir presupuestariamente, o deportivamente, con los grandes del baloncesto nacional y desde luego, ni de lejos, con la presencia mediática del fútbol; no hay ningún motivo, y menos teniendo de nuestro lado la maquinaria pública del Cabildo, para no aspirar a liderar estos valores solidarios, no sólo a nivel nacional, sino a tener una repercusión europea e internacional.
Vender una marca reconocible, diferenciada, que el Granca sea conocido por sus acciones extradeportivas. Eso, sin duda, nos haría más grandes. En todos los aspectos.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Actitud lemming

Los equipos ACB imitan a los Lemmings
Allá por 1991 se lanzó al mercado un vídeojuego que marcó a toda una generación. Se trataba de Los Lemmings, un juego que estaba protagonizado por unos simpáticos “duendes” de pelo verde que tenían un escasisimo aprecio por su vida, si había un risco en su camino este no les desmotivaba en su empeño y caían todos uno tras otro, salvo que el jugador hiciera algo para evitarlo.

Venticuatro años más tarde, los equipos de la ACB no tocados por la varita de la Euroleague parecen querer imitar a estas simpáticas criaturas que nos dieron tantos ratos entretenidos a los nacidos en los 80.

Esta bastante claro: hay una serie de equipos, a años luz económicamente del resto, que quieren poco a poco (o más velozmente, según a quien leas) transformar la competición balocentistica en un modelo de negocio muy rentable, por supuesto, rentable para ellos exclusivamente.Para ello, el modelo a imitar es una versión de la NBA muy a la “europea”.

Sorprende ver la normalidad con la que la mayoría de los medios de comunicación deportiva tratan este tema. No en vano, para ellos sería mucho más fácil, pues como niños chicos solo entienden el beneficio inmediato y poder hablar más exclusivamente del Real Madrid y del FC Barcelona les suena a gloria: “¡Hágase del fútbol la medida de toda las cosas de la vida!”.

El problema de este maravilloso plan es que, aunque parezca increíble, Europa no es Estados Unidos de América. Resulta que el público europeo no vive el deporte exclusivamente como show, sino que tiene cierta vinculación territorial con el deporte. Nosotros no seguimos equipos de instituto, ni tampoco de universidad. Nosotros seguimos a nuestro equipo, al de nuestra provincia o ciudad (nuestra isla, en el caso de este terruño de la costa africana).

Con este modelo de Euroleague junto a la evolución previsible del modelo, los equipos no futboleros vamos caminito del risco. Lo más curioso es que no se nota una gran beligerancia por parte de los clubs, salvo del CB Málaga que ahora que se ve excluido del Bissnes Club descubre lo grotescamente injusta que es la Euroleague.

¿Por qué los clubs mayoritarios no cambian radicalmente de rumbo al barco de la ACB? El horizonte esta clarísimo, se ve diafanamente como nos acercamos a buen ritmo al precipicio. En cambio los equipos parece que no va con ellos el tema. Pronto habrá asamblea de la ACB para tratar este tema exclusivamente: ¿serán los equipos ACB una panda de lemmings de pelo verde que se riscarán irreflexivamente?

martes, 17 de noviembre de 2015

Se cuenta y no se cree

Así es amigos, se cuenta y no se cree. La Euroleague ha hecho una reforma de su modelo de competición para ser aún más antideportiva, injusta y destructora del futuro europeo del deporte que inventó James Naismith.

¿Más injusta? ¿Más antideportiva? ¿Era eso posible?

Pues sí, el grupo de los más ricos entre los ricos han decidido hacer de la pretendida máxima competición de equipos continental un club aún más inaccesible.
Hoy día para un club normalito entrar en la Euroleague es ya una obra titánica. En la ACB para poder acceder había que ganar la Eurocup o bien ganar la liga salvo casos rarísimos.

¿Por qué tan difícil si hay cuatro plazas? Pues porque cuatro son los equipos que tenían licencia Loreal “porqué yo lo valgo” para participar en la Euroleague: Real Madrid, FC Barcelona, Saski Baskonia y CB Málaga.

Estos clubs tenían que quedar por debajo de la novena plaza o bien matar a una abuela a pellizcones para que no entrasen en la Euroleague. Teniendo en cuenta las diferencias presupuestarias quedar por debajo de esa plaza solo podía darse buscándolo, como alguna vez rondó el Málaga.

Pues bien, ahora la cosa va a peor. Ahora para entrar en Euroleague tendrás que ganar la Eurocup o ganar alguna de las ligas y no todas valdrán (no sabemos si la ACB si valdrá), o entrar en una fase previa en la que habrán de clasificarse. Eso sí, estarán exentos de este lastimoso proceso Real Madrid, FC Barcelona, Saski Baskonia y otros ocho equipos europeos entre los que no está el CB Málaga. Estamos seguros que los malagueños aun tendrán el valor de quejarse tras haber disfrutado ellos de esa discriminación tan poco deportiva.

Hay que poner las cosas sobre la mesa. La Euroleague, a día de hoy, es la única competición que inyecta dinero, y mucho,  a sus participantes. Esto significa que jugar en la Euroleague, aunque te echen al poquito de empezar, hace que juegues económicamente dopado respecto al resto de la ACB. Es decir, como si ya los fútbo-dólares del Madrid y el Barça no fueran suficiente dopaje, hasta ahora el Baskonia y Málaga partían con una ventaja injusta (y aun así fichábamos mejor que ellos, que tiene tela). Esto, sin duda alguna, pervierte la competición y lo que es peor, hace insostenibles a tantos y tantos clubs pues no hay expectativas creíbles de poder competir.

Éste cambio en la normativa de Euroleague no deja de ser un paso más hacia una liga cerrada europea que supondría la implosión del modelo competitivo europeo. En palabras de nuestro guía espiritual y eterno entrenador Pedro Martínez: “Así nos va. Cada uno mira por sus intereses y quien sale perjudicado es el básquet” “La Euroleague ha montado un corralito que beneficia a unos pocos, pero que es una mierda”.

Esto no es Estados Unidos, no es la NBA y la afición no pretende que lo sea. La afición del básquet aquí quiere ir a ver a su equipito, el de su ciudad o comunidad, a su Fuenla, a su Penya, a su Canarias, a su Obra, a su Breogán, a su Lucentum, a su Manresa, ¡a su Granca! No queremos seguir la dinámica en la que o eres del Madrid  o del Barça: estamos hasta los [CENSURADO] del Barça y del Madrid.

En Europa tenemos una percepción de la competición más local, pero eso no quiere decir que no pueda ser espectacular, televisiva y rentable/sostenible. Si sumamos un modelo de competición puramente deportivo (en esto el fútbol nos lleva ventaja) donde los privilegios se obtengan de forma exclusivamente deportiva, con un modelo de control financiero para asegurar cierto equilibrio y sobre todo que el fútbol (u otra cosa) sobre financie a unos clubs respecto a otros, obtendremos una liga equilibrada y competitiva donde el Guipúzcoa pueda competir con el Madrid, el Granca con el Barça o el Ourense con el Valencia. Si todos pueden competir los partidos serán emocionantes, los pabellones estarán hasta la bandera y todos aumentarán ingresos y, por consiguiente, los presupuestos. La liga sería un auténtico placer en todos los sentidos.

En cambio, siguiendo una muy larga tradición humana, los ricos siguen machacando a los pobres. Lo que resulta totalmente inexplicable es porque los clubs humillados y despreciados mantienen el silencio ¿cómo no revienta la asamblea de la ACB? ¿Por qué Gran Canaria, Valencia, Junventut, Obradoiro, Fuenlabrada, Bilbo, Murcia, Andorra, Manresa, Sevilla, Zaragoza, Canarias, Estudiantes, Guipúzcoa y Ourense siguen callados cuando sin ellos no hay liga?